El servicio de ayuda a domicilio ofrece soporte a las personas i/o familiar que, por motivos de edad, enfermedad, discapacidad o dificultades sociales, no tienen autonomía suficiente para hacer frente a las actividades básicas de la vida diaria o bien a las relativas a la organización y mantenimiento del hogar o las relaciones sociales.
El equipo de profesionales del servicio de ayuda a domicilio está formado por trabajadoras familiares, auxiliares del hogar e integradoras sociales. Desarrollan tareas como la higiene corporal, vestido, toma de medicación, acompañamientos fuera del domicilio, soporte a familiares cuidadores, limpieza del hogar, recuperación o adquisición de hábitos alimentarios, higiene y cuidado personal, entre otros.
La finalidad del servicio es mejorar la calidad de vida para que puedan continuar viviendo en su casa, evitar o retrasar el internamiento y favorecer la integración de las personas con su medio familiar y social.